Untitled Document
     
     
     
  cuadrito EDITORIAL  
  LOS RETOS EN SEGURIDAD  
  Independientemente de quien sea el Ministro de Gobernación,  
 

 

 
     
  cuadrito PARA MEDITAR  
  Gustavo Porras  
  ¿AÑO DE SORPRESAS?  
     
  No se trata solamente de salir de la crisis, sino el cómo pa...  
     
     
     
  cuadrito NOTA BENE  
  Carroll Ríos  
  LA PAZ EN EL 2009  
     
  Hay una relación innegable entre violencia y pobreza, y paz ...  
     
     
     
  cuadrito EL INTRUSO  
  Javier Payeras  
  FÓLDERES AMARILLOS  
     
  Sirven para cubrirle el rostro a esa enorme indiferencia que...  
     
     
     
  cuadrito PUPITRE ROTO  
  Virgilio Álvarez  
  LOS CONFLICTOS EN EL INICIO DE CLASES  
     
  Poner a punto toda la maquinaria estatal para que esas accio...  
     
     
     
  cuadrito BAJO LA LUPA  
  Verónica Spross  
  URGE CONTINUAR LA REFORMA DEL ESTADO  
     
  Es necesario llevar a cabo la modernización y actualización ...  
     
     
  cuadritoALECUS  
 
 
 
Guatemala, Miércoles 7 de Enero 2009  
   
  cuadrito COLABORACIÓN
 
HACIA UNA PAZ DURADERA EN ASIA-PACÍFICO
   

 
 
Vanessa Shih*


En Taipei, equipos negociadores de Taiwán y de China continental firmaron acuerdos.

Suponen un paso histórico hacia el alivio de las tensiones a través del Estrecho de Taiwán.

El 4 de noviembre tuvieron lugar dos eventos con importantes implicaciones para la paz y la prosperidad mundiales. Uno de ellos acaparó la atención de todo el mundo, mientras que el otro, siendo menos noticioso, no resultó menos significativo. El primero fue la celebración de las elecciones presidenciales en Estados Unidos. El otro evento ocurrió en el otro lado del mundo. En Taipei, los equipos negociadores de los gobiernos de Taiwán y de China continental firmaban una serie de acuerdos que suponen un paso histórico hacia el alivio de las tensiones a través del Estrecho de Taiwán y que fortalecen las expectativas de paz y prosperidad en la región de Asia-Pacífico.
Durante las últimas seis décadas, el desarrollo de las relaciones entre Taiwán y China continental ha estado bloqueado por las -disputas acerca de la soberanía, que han amenazado con hacer saltar un conflicto que pudiera arrastrar a otros países a un torbellino y poner de rodillas a la economía global. De la misma manera que las naciones de todo el mundo esperan un líder americano que evitará el rígido unilateralismo en favor de la construcción de un consenso flexible, así también esperan un cambio de intenciones en los líderes de ambos lados del Estrecho de Taiwán.
El mero hecho de retomar las consultas regulares entre los dos equipos de negociación de ambos lados, después de una década de larga separación, ha sido suficiente para recibir los elogios de los líderes mundiales. Aparte de avanzar en las relaciones a través del Estrecho, la recientemente concluida segunda ronda de negociaciones resulta significativa, porque es la primera vez que un equipo de China continental pone los pies en Taiwán, una clara señal de que ambos lados han reconocido lo esencial de la paridad y la reciprocidad en sus relaciones.
Los acuerdos pudieran parecer insignificantes a primera vista. Se trata de acuerdos técnicos que establecen las bases formales para los modos de interacción. Se incluyen en ellos medidas para garantizar la seguridad de alimentos importados; iniciar transporte marítimo directo; iniciar vuelos chárter en días laborables a través del Estrecho, y expandir la cooperación en materia de servicios postales.
Lo ordinario de tales acuerdos pone de relieve lo anormales y disfuncionales que han sido las relaciones entre Taiwán y China continental durante más de medio siglo. La ausencia de relaciones subraya, además, el peligro para la paz y la prosperidad con el que la comunidad de Asia-Pacífico ha tenido que vivir. Si los vecinos no pueden mantener siquiera los intercambios más básicos de manera universalmente reconocida como civilizada y necesaria, corren un gran riesgo de acabar causando daño a la comunidad.
El presidente de la República de China, Ma Ying-jeou, ha establecido el tono para futuras consultas y negociaciones enfatizando cuatro principios: los dos lados deben afrontar directamente la realidad; ninguno de los dos debe negar la existencia o legitimidad del otro; el bienestar del pueblo debe ser la principal prioridad; y cualquier acción que uno u otro lado adopte debe ir encaminada a la búsqueda de la paz. Los dos gobiernos han demostrado su determinación de acatar estos principios. ¿Podemos en Taiwán y en China continental tener éxito en trasformar la enemistad en amistad? No importa lo difícil que sea el camino que tenemos por delante; debemos creer. “Sí, podemos”.


* Ministra de Información del Gobierno de la República de China (Taiwán)
 
 
Opinión del lector
 
Comparta sus opiniones
   
Nombre completo:
Correo electrónico:
País:
Comentario:
 
 
 

 
 
 
 
 
Copyright © 2000-2008 Corporacion de Noticias S.A. Derechos Reservados. 14 avenida 4-33 Zona 1 PBX (502) 2423-6101 FAX (502) 2423-6346
Se prohibe la reproducción total o parcial de este sitio web sin autorización de Siglo Veintiuno.
Compuservice Webdesigns