Los Ángeles. Al parecer la cantante estadounidense Britney Spears logró encontrar el camino correcto de su vida, la cual parece ir en mejoría, prueba de ello es la última entrega de premios MTV donde figuró como la principal ganadora.
Además, la llamada Princesa del pop se encuentra preparando los detalles para el lanzamiento de su más reciente material discográfico titulado Circus, sin contar que logró recuperar el derecho a visitar a sus hijos.
Todos estos cambios documentados en video, serán transmitidos por la cadena MTV el 30 de noviembre en la emisión titulada Britney Spears on the record, donde la cantante abrió su corazón y habló acerca de los drásticos cambios que sufrió en su vida.
Un equipo de televisión siguió a Spears durante tres meses en sus viajes para promocionar Circus en su intento por retomar las riendas de su carrera musical.
“Quise hacer esta película, porque empecé a sentir que no estaba siendo vista con la luz que yo quería. Esta es una oportunidad para dejar las cosas claras y hablar de lo que he estado pasando y hacia dónde voy”, comentó.
Vida de escándalos
En las imágenes, algunas de las cuales ya circulan en varios portales de Internet, se cuestiona Britney sobre su actitud: “¿En qué demonios estaba pensando?”.
La interrogación sobre su proceso de divorcio por el que atravesó, los escándalos con la Policía y su presunto desorden que la llevó a ser internada en un hospital psiquiátrico.
“Creo que he aprendido la lección y ya es suficiente”, afirmó la artista. “Pero esta situación es interminable. Es como el Día de la Marmota, película de Bill Murray en la que el personaje vive siempre en el mismo día”, sostuvo.
A principios de 2008, la intérprete de Toxic tuvo que ser ingresada en la planta psiquiátrica de un hospital californiano para someterse a una evaluación mental, después de una serie de comportamientos erráticos que le costaron la custodia de sus hijos, Preston y Jayden, que quedaron bajo la potestad de su ex esposo, Kevin Federline.
Una sentencia judicial retiró, además, a la cantante el control sobre sus asuntos legales, que fueron a parar a las manos de su padre, Jamie Spears.
Entre lágrimas Spears confiesa que a partir de ello en su vida ya “no hay ilusión, no hay pasión. Hay días realmente buenos, pero luego están los malos. Incluso cuando estás en la cárcel sabes que en algún momento saldrás de allí, pero yo siento que esta situación nunca va a terminar”. “Cuando les digo cómo me siento, parece que me oyen, pero realmente no me están escuchando”, añadió.
En el documental lamenta que su vida esté bajo tanto control, “si no viviera con las restricciones con las que vivo, me sentiría liberada” y admite que se trata de las consecuencias de sus actos.
“Estoy teniendo que pagar por lo que he hecho durante demasiado tiempo. Y no quiero convertirme en una prisionera... siempre he querido sentirme libre”, concluye la cantante.
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