Los cheques (Money Order) que venden las casas de cambio en Estados Unidos para que se puedan cobrar en Guatemala casi son historia, de acuerdo con datos de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM).
Para confirmar el adiós al uso de esos documentos basta ver que apenas representan el 2.3% de todo el movimiento de remesas. La cifra es menor al 7% de 2007.
Otra manera de transportar esos envíos que también llevan la misma dinámica es la de viajero frecuente, que en 2007 representaba el 3.2% y para este año sólo el 1.3%.
“A partir de 2002, la red bancaria para pagar remesas se amplió y eso puso dinamismo porque se acortaron los tiempos, se hizo más seguro y ya no hay extravíos de documentos, lo cual da como resultado que en menos de dos años casi haya desaparecido esa modalidad”, afirmó Sonia Pellecer, de OIM, quien participó en la realización del estudio.
Nueva modalidad
Durante la década de los 90, fue cuando más aumentó el auge de los envíos de dinero desde Estados Unidos por medio del Money Order; sin embargo, en muchas ocasiones los documentos eran cambiados por terceros, se extraviaban y se tenía que esperar por lo menos 10 días para poder canjearlos, explica Pellecer.
El estudio detalla que las transferencias electrónicas son las que lideran las transacciones con un 86.1%. A está estadística le siguen las operaciones bancarias que están en un 10.3%.
Lidera mercado
La entidad que realiza más transacciones de remesas es el Banco de Desarrollo Rural (Banrural), pues domina el 62.4% del mercado, según la OIM (lea: Diversificación de remesas).
“Somos los líderes, pero no por una política exclusiva, sino porque pensamos, de una manera integral, promover el desarrollo del país y lo hacemos con estos productos”, señaló el asesor de Gerencia de Banrural, Sergei Walter.
A criterio del banquero, “casi no existen los Money Order” porque facilitaban el lavado dinero, debido a la libertad para manipular los documentos.
Para este año se estima que 1.06 millones de receptores sean beneficiados con las remesas, mandadas por 1.31 millones de conciudadanos. Esto significa que con ese dinero se apoya a más de 1 millón de hogares, se indica en el estudio (lea: En números).
EN NÚMEROS
Las remesas captadas en el país, según la encuesta de la OIM realizada en 3 mil hogares en todo el país, en su mayoría se utilizan para satisfacer necesidades de los miembros del hogar.
El 47.5% se destina a comprar alimentos, vestuario, calzado y mobiliario, y al transporte. Un 25.4% se dirige al ahorro, el 15.2% se usa para actividades económicas y el 11.95% se invierte en educación o salud.
La población beneficiaria, por género, está conformada principalmente por mujeres, quienes reciben el 54.7% del total de estos recursos (a octubre eran $3,657 millones), mientras que los hombres se quedan con un 45.3%.
La mayoría de los remitentes son hijos de los receptores, y los departamentos adonde llegan más estas divisas son Guatemala, San Marcos, Huehuetenango y Quetzaltenango.
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